Nuestra primera visita.



Este pequeño mochuelo cayó del tejaduco. Y era tan bonito que ahí lo dejamos libre con su mamá y sus tres hermanucos. 

Cada noche salen del nido para aprender a volar. Cuando se quieren comunicar hacen unos gestos muy cómicos y dan unos chillidos muy agudos cuando van a cazar.

¡Ay cómo les queremos a nuestra familia de mochuelos!

2 comentarios:

  1. Es muy tierno... y por aquí sigue, aprendiendo a volar!

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